Llevo muchos años viviendo sobre la faz de la tierra 
y miles mas viviendo en las tinieblas eternas...
Soy un alma solitaria y creo que seguiré así hasta el fin de mis tiempos...
Me gusta alimentarme al despertar...
Y nunca me alimento de la sangre de los animales...
No hay nada que me sacie mas que la sangre de los humanos...
La noche es parte de mi esencia...Su oscuridad es mi cómplice... 
Y la luna es mi amada eterna... 
Uno de mis placeres son los libros y la observación nocturna...
Se que tal vez no lo creas...Pero soy la madre y reina de los vampiros...
Si es que aún quedan de ellos sobre la faz de la tierra...
Puedes seguir tu camino o detenerte ante mi...Y caminar a mi lado...
Seras aceptado solo si crees en la magia...
Si es así...Sigue mis pasos...En este mundo que ante ti se abre..

domingo, 26 de junio de 2016

UN TROLL EN CASA ATRAE LA BUENA SUERTE Y LA FORTUNA


Cuenta la leyenda, que se ha pasado de generación en generación, que en las grandes montañas de Noruega hace muchos años existió un gran glaciar en el cual habitaban humanos, el cual con el tiempo se desprendió y se fue por el mar hacia el norte; por fin, este gran glaciar arribo a tierra, las personas que vivian en el glaciar habitaron dichas tierras que ahora eran desconocidas completamente para ellos.
Pasando el tiempo se dieron cuenta de que en realidad no estaban solos, ya que al caer la noche y al dar la luz de la luna sobre la tierra se observaban seres que cruzaban los valles y de que estas criaturas no tenían una apariencia humana sino la de un duende narizón y con apariencia aterradora, pero después de este aspecto tan monstruoso se encuentran seres buenos, sencillos, amorosos, bondadosos y de un gran corazón. Asi es como después de mucho tiempo descubrimos que a pesar de la fealdad que pueda existir en una persona, al igual que los troll, puede contar con un mundo de bondad para quien este a su alrededor.
Los trolls quieren que alguien los adopte, porque cuanto más recorren ellos el mundo, en donde sean solicitados mas harán bien en esas tierras. Para que esta leyenda pudiera cobrar mas atención de los humanos se ha comprobado que al adquirir un troll ellos nos miran, y si usted no lo cree observe el lugar donde coloco su troll y sentirá como unos ojos observan el buen desarrollo de su vida.
Sienta la energía que desprenden estos seres y como es que su troll lucha porque los deseos de su dueño sean siempre cumplidos.

viernes, 24 de junio de 2016

★¨`*•BIENVENIDOS A MUNDO MAGICO ..•* ★¨`*• ▬▬▬▬▬▬▬ ღೋƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒღೋ▬▬▬▬▬▬▬ LAS HADAS


Viven en río o en estanques,
mares, lagos, manantiales,
en océanos o lagunas,
pozos, fuentes o cascadas.

Se entremezclan con las aguas,
ése es su dulce hábitat,
y las cubre con su manto,
el rocío matinal.
fuente:desconocida▬▬▬▬▬▬▬ ღೋƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒღೋ▬▬▬▬▬▬▬

El Hada de los Dones, viene hoy a tocar tu frente con su cetro mágico para despertar los dones que te dio al nacer, y que debes poner a funcionar porque el mundo necesita de gente como tú que sea capaz de ayudar a los demás con ánimo y verdadera vocación.

HADAS


En cuanto alguien las conoce,
las quiere rebautizar,
mas las aguas les han dado,
el nombre que portarán.

Unos las llaman nereidas,
ninfas, oceánicas, náyades,
también les dicen sirenas,
aunque algunas tengan pies.
Sobre ellas se han escrito,
cuentos, poemas, novelas,
y hay cientos de enciclopedias,
que nos cuentan sus periplos.

Ellas se ríen de los nombres,
que les han dado los hombres,
pues su nombre verdadero,
es su más caro secreto.

Alseides


Hadas que moran en las florestas. Genéricamente denomina a todas las Hadas que habitan en las flores, es conocido el amor y afición de estos seres por los colores, y los perfumes con que nos regala la Madre Naturaleza, además su bebida favorita es el néctar que producen ciertas plantas.

Típica es la imagen del Hada rodeada de flores, ya que representan su vínculo entre la Naturaleza y la protección de ellas para con el medio en el cual viven. Estas hadas siempre han trabajado en defensa de sus prados, bosques y en la preservación de las flores y árboles del mundo, cuidándolos y protegiéndolos de los vientos, las sequías o las tormentas.

Una antigua leyenda griega relata, que Alseide fue la que salvó un puñado de semillas de Amapola y un Bulbo de Lirio, momentos antes de que Zeus furioso lanzara un potente rayo contra un bosque Eleusino. Los espíritus de la Naturaleza se apiadaron, y los árboles quemados resurgieron nuevamente. Pero gracias a Alseide, creció un nuevo campo de amapolas y lirios blancos más bello que el destruido por Zeus, este avergonzado por su acto vandálico, premió a la dulce Hada dándole por siempre aquel bosque.

lunes, 20 de junio de 2016

Años después, un joven conde pasaba cerca de la fuente cuando vio a una hermosa joven que jugaba con el agua. Parece que repitiendo la misma historia de sus padres, el conde Raymodin de Lusignan y Melusina se enamoraron. Cuando el conde la pidió en matrimonio, Melusina, como su madre muchos años antes, puso a su enamorado una condición: sería una buena esposa, pero sólo le pedía un favor, los sábados debía dejar que se bañara sola, aunque todos murmuraran por su extraña costumbre. El marido, que pensaba que aquello era una manía nada difícil de cumplir, le prometió la noche antes de su boda que sería como ella pedía.
Y así fue, y se casaron y fueron muy felices. Tuvieron tres hijos muy hermosos, aunque de piel casi transparente. Melusina era ejemplo de buena madre y esposa, siempre dispuesta a ayudar a su marido. Durante años el marido respetó sin rechistar la manía de su mujer, y cada sábado Melusina puntualmente corría a esconderse en la torre del castillo, y allí veía entre lágrimas cómo su hermoso cuerpo se cubría de escamas.
Pero las malas lenguas nunca descansan y los rumores corrían por palacio. Fueron los criados los primeros en murmurar sobre la extraña conducta de su señora, e incluso hubo quien insinuó que a saber qué escondía en la torre, quizás un amante. Y todos se reían de los supuestos adornos del marido.
El marido conocía a su mujer mejor que nadie, y sabía que en su corazón todo lo que había era bueno, pero empezaron a incomodarle los comentarios. Cada sábado iba aumentando su duda y la intranquilidad. Un sábado, llevado por la desconfianza, entreabrió la puerta de la torre para ver a su mujer. Una larga cola de serpiente cubría el cuerpo de su esposa, pero no sólo eso, sus ojos eran de fuego y sus manos unas garras. No pudo evitar emitir un grito. La mujer lo miró tristemente, levantó unas alas que su marido nunca le había visto y escapó por la ventana para siempre. El conde se reprochaba su curiosidad y falta de confianza, y lamentaba haberse dejado llevar por murmuraciones en lugar de confiar en la que siempre fue honesta con él.
Cuentan que desde entonces el conde sufría en la soledad del castillo, aunque tenía todavía a sus hijos. Todas las mañanas iba a despertarlos con todo amor, pero siempre estaban ya levantados, vestidos y perfumados. Ellos decían que era su madre, que cada mañana iba a darles el beso de buenos días y vestirlos. Dice la leyenda que no faltó ni un solo día a la cita, hasta que los hijos no la necesitaron más. Y cuentan que el conde, aunque lo intentaba, nunca pudo volver a ver a su mujer, y aunque lloraba a menudo suplicando su regreso ella nunca volvió. También hay voces que afirman que cada vez que muere alguien de la familia en palacio, aparece una serpiente alada que da vueltas por los balcones. Pero esto último sólo son murmuraciones.
Cuenta la leyenda que el rey Elinas de Albión perdió a su mujer muy joven, y nada podía consolarlo. Para intentar olvidar su soledad salía cada mañana a cazar sin ninguna compañía. Un día, a mitad de la jornada, llevado por el cansancio se acercó a una fuente a beber. Una bella mujer de cabellos rubios y piel blanca estaba sentada en el borde de la fuente. La joven se llamaba Pressina y era un hada de buen corazón. Cuentan que el rey, nada más verla, quedó impresionado de la belleza de la joven y le pidió que se casara con ella.
- Me casaré contigo, noble caballero, pero tienes que prometerme una cosa. Nunca podrás verme en el momento de dar a luz, porque entonces me veré obligada a dejar tu presencia.
- Así lo haré, amada mía.
Y cuentan que se casaron y fueron muy felices. Llevaban muy poco tiempo de casados cuando ella quedó en estado, y el día del parto avisaron las doncellas al rey de que su mujer estaba dando a luz a tres hermosas niñas. El padre, llevado por la emoción, entró en la alcoba ante la sorpresa de su amada. En ese momento desaparecieron las cuatro, el hada Pressina y sus tres hijas: Melior, Palestina y Melusina, que se refugiaron en la Isla de Avalón.
Crecieron las niñas sabiendo que vivían pobremente allí cuando podían ser princesas, si no hubiera sido por el descuido de su padre, y desde muy pequeñas reprocharon a su padre el error que cometió.
Con los años este sentimiento se fue convirtiendo en odio y querían venganza. Incitadas por Melusina, las tres hermanas aprovecharon un descuido para encerrar a su padre en el Monte Braudelois, de donde no pudo salir. Cuando la madre supo lo que sus hijas habían hecho con el hombre que ella tanto había amado les echó una maldición. Melior fue encerrada en un castillo, condenada hasta el fin de sus días a proteger a un gavilán prodigioso, pero a pesar del encierro conservaba su belleza. Palestina no podía salir de una cueva en el condado de Barcelona. A Melusina le tocó la peor parte, la convirtió en serpiente de cintura para abajo y le dijo:
- Y tú, Melusina, por ser la instigadora del crimen cometido contra tu padre, tendrás que cuidar toda tu vida de la fuente sagrada. Puedes vivir si quieres como mortal, pero eso sí, todos los sábados la mitad de tu cuerpo se convertirá en serpiente, para que nunca olvides el mal que has hecho contra tu progenitor. Y podrás casarte si quieres, pero nunca podrá tu marido verte mientras estés en ese estado. Si alguna vez rompe esta condición deberás abandonarlo al instante y pasarás el resto de tus días convertida en serpiente.

De un duende trata esta historia,

y de su frágil memoria.

Lugar por donde pasaba,

siempre algo olvidaba.

Su gorro, un calcetín

o un mordido chupetín.

Olvidaba lo que hacía

y también lo que decía.

Dónde había estado ayer

o si era hora de comer.

Sus vecinos preocupados,

buscaban por todos lados.

Y así aparecían cosas,

no siempre maravillosas:

Un helado derretido, un fideo mal cocido.

Un piyama con ositos, todo lleno de agujeritos.

Una pelota pinchada y otra más toda agujereada.

Por más que le preguntaran, el duende no recordaba.

Por dónde había pasado y sus juguetes dejado.

¡Así no puede seguir! Dijo un amigo por fin

¿Habrá alguna solución, para esta situación?

¿Un remedio, algún jarabe? ¿Alguno de ustedes sabe?

“¡Yo sí tengo la respuesta! Dijo una duende contenta:

¡Que venga ese duendecito y le digo despacito!

El duende atentó escuchó y así todo recordó

Y quedó solucionado el problema aquí contado.

Y si quieren que les cuente lo que escuchó este duende…

Seres de la Noche

"La belleza del mundo natural siempre ha inspirado mi arte y soy lo suficientemente afotunado de vivir y trabajar cerca del paisaje sa...